Susana Ros MartínezPSOE
Diputada
«Les recuerdo que este punto consiste solo en empezar su tramitación. Lo recuerdo porque la performance que nos hará nuevamente la extrema derecha de este país, como hace cuando hablamos de igualdad, evidenciará una vez más su desprecio y su cinismo rancio de naftalina en blanco y negro hacia las mujeres. Señorías de la extrema derecha, no merecen ninguna contestación. Ni están ni se les espera. Es evidente que en su mirada de España solo caben los y las que piensan como ustedes y en la nuestra, caben todos y todas. Señorías, claro que es importante visibilizar y utilizar el lenguaje inclusivo. En este Congreso hay una sala cuyo nombre hace honor a lo importante que fue para nuestra democracia el alumbramiento de la Carta Magna. Me refiero a la sala Constitucional. Presiden esta sala siete retratos de los llamados padres de la Constitución. ¿Y dónde están ellas? ¿Es que no existen las madres de la Constitución? Pues claro que sí, porque un parto político tan difícil como fue el de la Constitución no hubiera sido posible sin su participación. Y aunque no tuvieron visibilidad en su redacción, las constituyentes fueron nada más y menos que veintisiete mujeres, veintiuna diputadas y seis senadoras. (Aplausos). Diputadas y senadoras que fueron determinantes en la retirada de normativas y legislaciones discriminatorias y en el impulso de medidas encaminadas a alcanzar la igualdad. Y no nombrarlas ha hecho que en la reciente historia de España hayan pasado desapercibidas y olvidadas en los textos que hacen crónica de aquellos años; a pesar de su enorme relevancia poco sabemos de ellas. Mujeres diputadas y senadoras que tan solo representaban el 6 %, pero cuya participación fue determinante, por no hablar de sus aportaciones que fueron muy valiosas, no solo en el artículo 14 de la igualdad entre hombres y mujeres. Miren, estas veintiuna diputadas no votaron a favor del artículo 57 de la Constitución, que trata de la Corona y de la imposición del varón sobre la mujer. ¿Lo sabían? Qué gran lección nos dieron, se unieron, crearon y tejieron esa envidiable sororidad para hacerse valer como ciudadanas de primera, con los mismos deberes y derechos que los hombres, mujeres de todos los partidos, diputadas y senadoras con distinta ideología y credos, que trabajaron en pro de su dignidad y de su causa justa. ¿Qué dirían hoy de esta propuesta? Dirían: Vamos a hacerla y hay que hacerla.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.