Esther Gil de Reboleño LastortresSumar
Diputada
«Llevamos ya demasiado retraso en reformas como las del artículo 49, que se hacía necesaria y que apenas hace un mes se aprobó en esta Cámara. Es un ejemplo de cómo las palabras influyen en la percepción y el tratamiento de determinados grupos o colectivos de la sociedad. Contar con las miradas de quienes viven realidades no normativas nos acerca a mundos más justos donde nadie queda fuera. Insisto, señorías, las palabras importan y mucho. Volvamos a la importancia de las palabras: lo que no se nombra no existe, señorías, y las mujeres somos más del 50 % de la población. Ese mundo creado por los hombres para los hombres ya no sirve, está obsoleto. El lenguaje sexista también es una fuente de perpetuación de estereotipos, por eso, las mujeres queremos dejar de ser solo secretarias, limpiadoras o cocineras, oficios antes citados que, por ser feminizados, cuentan con menores retribuciones salariales y la falta de reconocimiento social. Este mundo estrecho que unos pocos quieren para las mujeres está siempre en permanente riesgo, y las conquistas como la que hoy vamos a lograr aquí no se logran y se olvidan, sino que es necesario defenderlas día a día con mucha pedagogía y con mucha valentía. Muchas españolas y españoles se preguntan hoy: ¿De qué tienen miedo aquellas personas que piensan que esto es una pamplina sin importancia que no otorga más derechos a las mujeres de los que ya tienen? ¿Por qué no acaban de entender que la sociedad avanza también cuando se llama a las cosas por su nombre? Queda todo por hacer y nosotras vamos a hacerlo poco a poco, dando pequeños pero contundentes pasos hacia la construcción de una sociedad mejor. Solo así seremos verdaderamente libres. Solo así las mujeres estaremos representadas en los espacios públicos, que también nos pertenecen. Somos diputadas y costureras, somos panaderas y arquitectas, somos kellys y médicas. Hoy seguimos siendo mujeres que luchamos por nuestro pan y por el pan de nuestras familias y por eso queremos ser nombradas y visibilizadas.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.