Sandra Fernández HerranzPP
Diputada
«La enmienda que presentamos plantea también la incorporación de dos nuevos puntos: un número 4, en el que se insta a desarrollar campañas de sensibilización en la sociedad sobre la soledad no deseada que fomenten su conocimiento y la comprensión de las consecuencias, con el objetivo de fomentar la corresponsabilidad social, y un punto número 5, en el que se propone ampliar los servicios de salud mental y apoyo psicológico para las personas que están solas sin desearlo, lo que seguramente que será un brindis al sol, ya que ustedes han decidido renunciar a los presupuestos para este año 2024, y ya veremos si también a los siguientes. No obstante, creo que sí podemos estar de acuerdo en que la salud mental debe ser eje prioritario en todas las políticas públicas, por lo que esta estrategia ha de tener en cuenta lo que la soledad no deseada provoca en la salud mental de quienes la sufren: angustia permanente, ansiedad, tristeza o, incluso, depresión. Pese a todas estas dificultades, tenemos motivos para celebrar algo como es el incremento de la esperanza de vida, ya que es un gran éxito de nuestro Estado del bienestar, y considerar el envejecimiento y sus circunstancias como un gran reto de país, impulsando nuevas políticas públicas y nuevos modelos de atención y de organización social y garantizando los derechos de todas las personas, en todas las etapas y ámbitos de su vida. Igualmente, debemos poner en valor la aportación que todas las personas, incluidas las personas mayores, hacen y pueden hacer a la sociedad para poder construir entre todos una sociedad mejor, más justa y equitativa, en la que todas las personas cuenten y puedan elegir su propio proyecto de vida. La soledad no deseada implica a toda la sociedad, a las administraciones, a los ciudadanos y a las entidades privadas. La soledad no deseada nos implica a todos. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 5 de 5 de esta intervención.