Júlia Boada DanésSumar
Diputada
«Alguns dels principals eixos d'aquest pla són prevenir i detectar la situació de soledat al més aviat possible, elevar les oportunitats de participació en la societat, contribuir a generar un canvi en la percepció social d'aquest fenomen, generar entorns inclusius i investigar, avaluar i generar coneixement respecte al tema. La soledat no desitjada no és una qüestió de l'àmbit privat, la soledat no desitjada és una qüestió de política pública, de garantir les condicions materials de vida, que ens interpel·la com a societat. Davant una societat cada cop més individualitzada, necessitem més comunitat, més aliances, més xarxa entre veïns i veïnes, allà on estudiem, on treballem, on passem el nostre temps lliure. Per això votarem a favor d'aquesta PNL, perquè en definitiva, ens interpel·la per garantir a tothom un accés públic i de qualitat a l'educació, a un treball digne, a unes pensions justes. Ens interpel·la per garantir una millor qualitat de vida. Moltes gràcies. Gracias, presidenta. La soledad no deseada trasciende fronteras. En el norte se están desarrollando estrategias para hacer frente a este fenómeno, pero también es un sentimiento que trasciende las edades. La soledad no deseada no la podemos enmarcar solo entre las personas mayores. Es cierto que las personas mayores son uno de los colectivos más afectados, sobre todo los mayores de 75 años, pero no son las únicas personas. A lo largo de la vida, la soledad no deseada es más prevalente en personas mayores, pero también en adultos jóvenes; y, como ya se ha comentado, es precisamente en los jóvenes donde me gustaría hacer hincapié. Un estudio de la Fundación ONCE y Ayuda en Acción constata que el 25 % de las personas jóvenes de entre 16 y 29 años se sienten solas, y la mayoría, hasta el 75 %, tiene este sentimiento desde hace más de un año. La soledad no deseada es una cuestión política que hay que combatir y, para hacerlo, hay que entender y actuar en las raíces del problema. Este estudio establece una clara relación entre la soledad no deseada de personas jóvenes y elementos cruciales de nuestra sociedad, como educación, empleo, inclusión social y salud. La soledad no surge de la nada, no es mala suerte; es una consecuencia de elementos que sí que podemos solucionar. Una persona joven en el paro tiene mayor probabilidad de padecer soledad no deseada que una que trabaja. La soledad no deseada de los jóvenes de familias con dificultades económicas es casi el doble que entre jóvenes de hogares que llegan fácilmente a fin de mes. Existe una clara relación entre el nivel educativo y la soledad. La juventud con formaciones universitarias experimenta los niveles más bajos de soledad. Del mismo modo, esas personas jóvenes que han repetido un curso sufren una prevalencia de soledad no deseada de 10 puntos superior que el que no ha repetido. Si eres mujer, tienes mayor probabilidad de sufrir soledad no deseada que si eres hombre; también más si eres de origen extranjero o si perteneces al colectivo LGTBI. La soledad no deseada reduce con el aumento de la edad, la educación y los ingresos. Esto no lo digo yo, lo recoge uno de los estudios del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.