Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«Hilemos bien. En el caso que nos ocupa, los hechos son muy graves. Yo diría que son insostenibles, pero las percepciones son todavía peores. La ciudadanía, que nos ve, cree que, de algún modo, hemos desconectado. Yo creo que no soy el único diputado de esta Cámara al que preguntan: ¿dónde estáis? Yo soy diputado aquí de un grupo pequeño, pero ustedes, miembros de grupos grandes, me imagino que lo viven del mismo modo. Es cierto también, seamos justos, que, por lo que se refiere a la respuesta política, ha sido desigual. No todo el mundo actúa del mismo modo. Hay quien actúa con mayor contundencia, hay quien actúa con menos contundencia, pero más allá de la desigual respuesta política, el ambiente ha convertido el debate en irrespirable, totalmente tóxico. La verdad, ministro Puente, es que celebramos que usted nos diga que hará una auditoría, pero esperemos que esa auditoría, ministro, sea una auditoría que no se pierda en el tiempo. Usted ha dicho: Dejemos que el tiempo... y no voy a estar de brazos cruzados. Pues dejemos que se vea y que se demuestre puesto que nuestra tarea consiste en fiscalizarle. Señorías, el debate -insisto- se ha convertido en irrespirable y convertir el centro de nuestra vida pública en algo que tenga que ver con la corrupción, hace que llueva sobre mojado. Llueve sobre mojado, porque, antes de la corrupción propiamente dicha -y ahora me dirijo, señorías, a PP y VOX, sobre todo a ustedes, señorías de la derecha y de las derechas-, antes de la corrupción concreta, ustedes han corrompido las palabras. Hay una corrupción grave: la de las palabras.»
Fragmento 7 de 12 de esta intervención.