Diputada
«Gracias, señora Armengol. (El señor vicepresidente primero, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Se va la señora Armengol, pero en su comunidad autónoma fallecían proporcionalmente más ancianos en residencias que en la Comunidad de Madrid. (Aplausos). Yo no voy a decir que ella apretaba el gatillo, y, a diferencia de mi grupo parlamentario, yo pido que no se retiren las palabras del Diario de Sesiones porque, cuando se estudie, quiero que se vea la indignidad moral de algunos parlamentarios y de la Presidencia de esta Cámara, que no retiraba esas palabras. (Aplausos). Señor Esteban, yo a usted sí le conozco y sé cómo se apellida, porque cuando yo comenzaba la carrera, hace dos décadas, usted ya era parlamentario. A mí, su discurso me ha encantado. Ojalá fuese cierto. Me sorprendería que ustedes hicieran y dijeran lo mismo, ¿o es que van a votar ustedes en contra de la Comisión de investigación que quiere traer el PSOE para enfangar todo? Siempre hipocresía en el PNV. Señor ministro, señor Puente, la verdad es que yo no esperaba mucho de su comparecencia. Efectivamente, no ha respondido absolutamente a nada. Yo sí creo que detrás de cada chulo machista hay un cobarde acomplejado. ¿Usted lo cree? ¿Usted comparte este arquetipo? También creo que no ofende quien quiere, sino quien puede, y usted, por mucho que intenta insultar, amedrentar y amenazar, en realidad, lo único que da es pena, porque qué pena es utilizar una oportunidad que te dan en la vida, como ser ministro del Gobierno de España, para hacer política así, la política que hace este señor ministro en esta Cámara, la política que hace con los medios, la política que hace con su Twitter. Qué pena que su camino por la vida pública sea precisamente ese. (Aplausos). Pero es lo que tenemos, es lo que tenemos.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.