Carlos Alberto Sánchez OjedaPP
Diputado
«La corrupción, señorías, y el abuso de poder no pueden ser tolerados en ningún nivel del Gobierno. Todo lo que está saliendo a la luz nos recuerda episodios oscuros del pasado político del peor PSOE, como los casos del ERE o del Tito Berni, donde el dinero público fue utilizado como herramienta para el enriquecimiento personal a través de comisiones y de favores. El anterior Gobierno de Canarias, presidido por el actual ministro Torres, está en medio no de una, sino de muchas investigaciones judiciales, como el famoso caso mascarillas de Canarias mediante el cual se adjudicó por 4 millones de euros la adquisición de un millón de mascarillas de las que Canarias no recibió ni una y tampoco se ha devuelto ni un céntimo de euro. Hay que ir hasta el final y deben dar explicaciones claras y convincentes todos los implicados, también el presidente del Gobierno, que cada vez que acude a esta Cámara lo hace para burlarse de todos los españoles. El hecho de que el señor Ábalos haya sido destituido como ministro sin explicación alguna, sumado a todas las investigaciones que están en marcha y que hoy salen a la luz, nos hace pensar que en el Palacio de la Moncloa se conocía bien este caso y, por alguna razón, se prefirió ocultarlo. Las ramificaciones de estas tramas llegan al Gobierno de Baleares y Canarias, este último presidido por Ángel Víctor Torres, que aún, por cierto, sigue siendo ministro. En ese Ejecutivo se firmaban contratos con empresas que eran un fraude, empresas que ni siquiera estaban constituidas, que ni siquiera tenían CIF. Señorías, el CIF es lo mínimo que se puede pedir a una empresa, ya que el Gobierno de Ángel Víctor Torres no se exigía ninguna experiencia acreditada en la importación de material sanitario. Al parecer, nada de esto importaba, se les contrataba de cualquier manera, de todos modos. La falta de experiencia daba igual, la dudosa calidad del material que se entregaba tampoco importaba, la inexistencia misma de la empresa y persona jurídica tampoco importaba. Entonces, ¿qué era lo que importaba? Que fuera la empresa señalada por la mano correcta.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.