Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«Por otro lado, ya les digo que existen motivos suficientes, aparte de los democráticos y de algunos más, para permitir no únicamente la tramitación democrática, sería una aberración no hacerlo, sino también para votar a favor, para votar que sí. Y ya me adelanto a lo que va a ser la tramitación, porque creo que las cosas están clarísimas. En primer lugar, ¿por qué votar que sí? Porque somos coherentes con los derechos humanos; porque nos llenamos la boca con derechos humanos, damos lecciones en el mundo occidental y luego, en nuestra casa, pasa lo que pasa. Pues bien, no podemos permitir que miles de personas vivan en las condiciones de precariedad y vulnerabilidad más profundas a causa de su situación administrativa irregular. Estas personas son trabajadores y, en mi caso también, son hermanos de clase. (Aplausos). Son hermanos de clase, como nosotros. Familias y niños que se ven excluidos de los derechos más básicos: acceso a la sanidad, por ejemplo, a la educación y a un trabajo digno. Y también se ven obligadas -estas personas- por una situación administrativa a malvivir en infraviviendas y a vivir en la economía sumergida. Pero es que, además, mantener a personas en esta situación irregular las expone a la explotación laboral y a la vulneración de derechos fundamentales. La trata con finalidades de explotación laboral, y también con fines de explotación sexual o la violencia de género, todo ello es mucho más fácil llevarlo a cabo con estas personas que con cualquier otra. Estamos permitiendo una forma moderna de esclavitud que afecta a miles de personas en nuestros países, algún día en los libros de historia se va a estudiar que, igual que estudiamos la esclavitud de otros siglos, aquí se permitía esto. La invisibilización de este problema permite el abuso, la explotación y, en algunos casos incluso, la muerte de estas personas. En algunos casos incluso la muerte, decía.»
Fragmento 6 de 9 de esta intervención.