Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Mientras, la miseria y la violencia siguen azotando otros países, como Siria, por ejemplo. Un país en el que han muerto ya más de medio millón de personas y donde el orden natural se ha invertido: allí no son los hijos quienes entierran a sus padres, sino que son los padres los que entierran a sus hijos. Más al sur, en Líbano, en Israel y en Palestina, se está produciendo uno de los desastres humanitarios más deplorables de este siglo, en el que, además de los más de 33 000 muertos en Gaza, cada día un millón de civiles inocentes pasan hambre, medio millón de personas sufren ansiedad o depresión y, diariamente, diez niños pierden una pierna o un brazo, a menudo amputados sin anestesia. La respuesta absolutamente desproporcionada del Gobierno israelí al ataque terrorista de Hamás está echando por tierra décadas de derecho humanitario y amenaza con desestabilizar a Oriente Medio y, en consecuencia, a todo el mundo. En cierto modo, esto ya está ocurriendo, señorías. En Yemen, los hutíes bombardean los cargueros que cruzan el mar Rojo, lo cual está provocando un aumento de las fricciones regionales y ha hecho que el tráfico en el canal de Suez caiga un 50 %, lo que a su vez ha triplicado el coste de transportar mercancías de China a Europa, algo que está repercutiendo en los precios que pagamos todos los europeos y, por tanto, en la competitividad de nuestras empresas. Como hemos manifestado, desde el pasado 7 de octubre estamos, por supuesto, pidiendo a las partes implicadas en este conflicto que cese la violencia y que haya un alto el fuego permanente. Condenamos los atentados terroristas de Hamás y, por supuesto, exigimos la liberación inmediata e incondicional de los rehenes aún capturados por Hamás. Y, evidentemente, lo que pedimos es una ayuda humanitaria proporcional al desastre humanitario que se está viviendo en Gaza.»
Fragmento 2 de 15 de esta intervención.