Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señoría, debe reconocerse que es usted coherente en algo; no se sorprenda, en algo sí que lo es. Su política internacional es exactamente igual a su política nacional, bandazo tras bandazo, completamente dependiente de quien no debería, está lleno de sospechas y cada vez es más difícil fiarse de usted. Acabamos de verlo. Eso sí, le reconozco que disimula con cierta apariencia, también lo hemos visto. Al escucharle, por momentos parecía estar asistiendo a la reencarnación de Gandhi. (Risas). Gandhi fue coherente; usted ha pasado de proponer la eliminación del Ministerio de Defensa a ser el presidente que más quiere gastar en armamento. Gandhi fue coherente; usted da una lección de macroeconomía y no es capaz de aprobar las cuentas anuales de España. (Aplausos). Señorías, le conocemos demasiado y sabemos lo que esconde. Lo que esconde es el criterio de España respecto a los conflictos bélicos, básicamente porque su Gobierno no tiene una postura única. Lo que esconde es por qué se cambió el criterio respecto al Sáhara Occidental y arruinó la relación bilateral con Argelia. Lo que esconde es por qué no habla del régimen de Venezuela. (Rumores). Y lo que no puede esconder es por qué una organización terrorista como Hamás o los hutíes del mar Rojo le han dado las gracias al presidente del Gobierno de España. (Un señor diputado: ¡Qué vergüenza!). Eso es lamentable (aplausos), lo hemos visto todos y lo normal es que tenga usted interés en redimirse en el mundo.»
Fragmento 1 de 9 de esta intervención.