Ricardo Chamorro DelmoVox
Diputado
«Me hablaba usted de los planes hidrológicos. Desde hace muchos años no ha habido -y se lo he dicho antes- un auténtico Plan Hidrológico Nacional. Y precisamente me voy a centrar en después de la gestión de su compañera, que está detrás, la señora Narbona. Nosotros consideramos que no ha habido verdaderos planes hidrológicos que tengan esa visión nacional, que contemplen la disponibilidad de agua en su conjunto, sin diferencias regionales, para garantizar el abastecimiento de agua a todos los españoles. Creemos que, de hecho, los planes de cuenca que se han ido desarrollando son defectuosos en el sentido de que carecen de una visión nacional que los coordine conforme al principio de interconexión de cuencas y al concepto del agua como bien de dominio público que pertenece a todos los españoles, al servicio de la nación. Además, están impregnados de demagogia ecologista radical, que no deja que se produzcan el desarrollo ni las infraestructuras, ni la igualdad de oportunidades de los españoles. Por lo tanto, creemos que estos planes, tal y como señala la normativa, se deberían orientar a corregir los problemas de dotación existentes, tanto para el abastecimiento a la población como para diversas actividades económicas, singularmente, por ejemplo, el regadío, que tanto denuestan en su ministerio de transición ecológica. También, a eliminar el problema de la degradación del dominio público hidráulico, porque luego esas confederaciones, que ya le estoy diciendo que no están haciendo su trabajo, tampoco limpian las riberas de los ríos ni trabajan como deberían trabajar, precisamente para que no se produzcan esos desbordamientos en el Ebro, por ejemplo, y esas inundaciones, que he dicho que eran el mayor problema de catástrofes medioambientales que teníamos en España. Por ello, la instamos a usted, como ministra, a ejecutar las infraestructuras necesarias, al diseño y aplicación de un verdadero plan nacional del agua que garantice el abastecimiento de agua en todos los rincones de nuestra nación y a todos los españoles con independencia de dónde residan, y que ponga fin a esa guerra del agua tan demagógica de la que hablan algunos varones, por ejemplo, en mi región, donde se atacan unos a otros.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.