Rafael Cofiño FernándezSumar
Diputado
«Buenas tardes. Es la tercera vez que debo intervenir para hablar de la ley o de las leyes relativas a la ELA y otras enfermedades neurodegenerativas, y no puedo evitar la sensación de que a veces los engranajes políticos funcionan con una exagerada lentitud. Alguien famoso dijo alguna vez aquello de que la prisa es la enemiga de la perfección, pero la función de la labor legislativa no es esculpir una obra perfecta, sino crear marcos en los que sea posible alcanzar soluciones duraderas, y estamos ante un tema de inminente importancia. Ninguna ley por sí sola va a ser perfecta; ninguna ley por sí sola va a conseguir encauzar todas las aristas de un problema tan severo o tan multifactorial como es el de las enfermedades neurodegenerativas. Necesitamos un enfoque amplio, en el que tengamos en cuenta diferentes aspectos, como construir ciudades accesibles, garantizar dispositivos asistenciales de proximidad en zonas rurales o un sistema de cuidados que tenga en cuenta todos los códigos postales o todos los niveles de renta. Mientras tanto, hay algunas cuestiones básicas, como el cuidado de las enfermedades neurodegenerativas, que no podemos perder de vista, ya que cada día que pasa sin avances es un día perdido.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.