Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«Ustedes tienen una concepción de inmigrante pobre, como si fueran seres que tuvieran todos un mismo ADN cultural, como una masa homogénea, un colectivo de naturaleza maligna. Ustedes tienen la concepción de una serie de monstruos escondidos en las fronteras preparados para asaltar nuestras casas, violar; usted ha dicho antes 'nuestras mujeres', ojo con la expresión 'nuestras mujeres'. Qué vergüenza, qué vergüenza, qué poca humanidad. ¿En qué mundo viven? Un país que ha sido un país de emigrantes -un país de emigrantes- y hablan así. España es un país del que se marchan 140 000 personas al año. Qué vergüenza, qué vergüenza, qué vergüenza. En fin, hablan de colectivos enteros que ya no son una suma de personas con biografías, con sentimientos personales, con familias como la nuestra; no, son monstruos de los que hay que defenderse de su invasión. Cambien el chip y les costará un poco más ser malvados. Vamos a por el titular correcto. Parlin de persones, de pares i de mares, moltes vegades amb els seus fills. Aquesta és la realitat. Persones amb pares, pares i mares amb els seus fills que fugen de la misèria, a vegades, de la pobresa, a vegades, de la guerra, de la persecució política o simplement busquen una vida millor, com farien qualsevol de vostès, com farien o han fet qualsevol dels seus avantpassats.»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.