Eduard Pujol BonellJunts
Diputado
«Diputados de Esquerra -dicho con toda la prudencia del mundo, señora Jordà-, escuchen, esperemos que la respuesta al enésimo intento de que nos levanten la camisa en español en materia económica sea nulo. Desde 1978, todos los gobiernos de España, todos, han ordeñado a Cataluña. Lo explicaba Ramón Trías Fargas: la crónica económica de Cataluña responde a una asfixia premeditada. La magnitud de la tragedia es increíble, como diría el gran Quim Monzó. Entre 1986 y 2021, para la Generalitat, la deuda histórica de España para Cataluña -escuchen bien- es de 422 000 millones, una media del PIB de Cataluña del 8 %. Es sencillamente escandaloso. De 1986 a 2021, la contribución de Cataluña a los ingresos del Estado aumentó hasta el 19,4 % de media, mientras que el gasto recibido estos años es del 13,9 %. Hay un 6 % que se ha perdido por el camino. O sea, resumiendo, para no iniciados, somos los segundos a pagar y los décimos en recibir. Cataluña, trabajar, pagar y callar. Pues, bien visto, queremos ver las balanzas fiscales, porque lo que España perpetra tiene un nombre y lo sabe todo el mundo: asfixia premeditada de Cataluña; trabajar, pagar y callar. Hablamos de un latrocinio que se perpetúa manteniendo un sistema injusto y se perpetúa mintiendo. El PP, el PSOE y los barones de sus partidos, todos los barones de sus partidos, los domingos, cuando hacen mítines, hace cuarenta y cinco años que se dedican a hacer pedagogía inversa sobre Cataluña cada vez que abren la boca, alimentando así el mito de la Cataluña insolidaria.»
Fragmento 6 de 6 de esta intervención.