Nacho Martín BlancoPP
Diputado
«Buenas tardes, señoras y señores diputados. La verdad es que este es un debate recurrente en mi comunidad, la Comunidad de Cataluña. Es un debate que está trufado de mentiras, de falacias y de argumentos profundamente disolventes para una sociedad que se quiera verdaderamente cohesionada y unida. Yo niego la mayor. Cataluña no es objeto de un maltrato fiscal ni de una persecución ni de un expolio fiscal sistemático. En todo caso, si lo fuera, lo sería de resultas o por mor de un acuerdo alcanzado por el Partido Socialista y por Esquerra Republicana en el año 2009. (Aplausos). Por tanto, si Cataluña fuera objeto de ese maltrato, los responsables serían ustedes. Y, ciertamente, yo debo decir que creo que los catalanes merecemos un debate racional, un debate sereno, un debate analítico sobre la financiación autonómica. ¿La financiación autonómica es mejorable? Por supuesto, pero no creo que deba hacerse desde el resentimiento ni, mucho menos, desde el agravio comparativo. Estar constantemente diciendo que Cataluña es víctima de una opresión planetaria es, más o menos, una sofisticación del ya proverbial 'España nos roba' que puso en marcha Esquerra Republicana y que ahora abandera de forma mucho más explosiva Junts per Catalunya -el representante de Junts per Catalunya dice que sí con la cabeza-. España, obviamente, no roba a Cataluña. Ese discurso, señor Pujol, representantes del nacionalismo catalán, lo tienen perfectamente localizado y definido en el resto de Europa. Es el discurso reaccionario, es el discurso disolvente, es el discurso, en definitiva, de la extrema derecha de la Liga Norte, del señor Umberto Bossi y también de Salvini. Eso es lo que consideran de su discurso, de ese discurso insolidario, de ese discurso profundamente contrario a la justicia social que, supuestamente, ustedes preconizan. Un Estado democrático de derecho que realmente se quiera justo, que quiera hacer políticas de justicia social, políticas que hablen de la redistribución de la riqueza entre ciudadanos, que no entre territorios, debe, lógicamente, redistribuir la riqueza entre aquellos lugares donde hay una mayor renta media y aquellos donde hay una menor renta media.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.