Eduard Pujol BonellJunts
Diputado
«En cuanto se refiere a la prisión y al exilio, después del 1 de octubre, son pura miseria democrática. Cosas hechas con la misma harina, con la misma negación de Cataluña, que la represión perpetrada por el franquismo. Y aviso a navegantes, a todos ellos: que nadie se envalentone más de la cuenta analizando el resultado del 12M. Cataluña seguirá defendiendo sus derechos políticos, al margen de lo que sea la coyuntura, con lo cual no se aceleren y, si son tan valientes, pongan las urnas en Cataluña y cuenten los votos en un referéndum. Es tan fácil como esto. Más cosas. No olviden que el fascismo llevó al exilio a grandes personas, que solo tenían un pecado, su catalanidad. Pompeu Fabra, Mercè Rodoreda y Pau Casals son exilio. Representan un desastre que se ha repetido ochenta años después, cosa que nos debería llevar a pensar. Democracia es memoria, por lo tanto. Pero, señoras y señores diputados, que parece que están en el patio, democracia también es respeto a la lengua. Destaco esto porque mucha memoria y mucho llevarse las manos a la cabeza cuando la ultraderecha habla de concordia a su manera, pero cuando resulta que alguien teóricamente solvente habla del Bajo Llobregat y Lérida, en vez de hablar de Baix Llobregat y Lleida, se está equivocando gravemente, se está haciendo un flaco favor. Lérida, señores del PSOE, es lo que diría Javier Milei, mira tú por dónde; lo diría para provocar y para faltar. Milei es un fanfarrón liberal, es un memo, es un sinvergüenza ilustradísimo, que también diría Bajo Llobregat en un acto de concordia. Milei, por lo tanto, cometería una tontería, una perversión, que podría ser prima hermana de la agenda del reencuentro del candidato Illa. Con lo cual, mucho cuidadito con las concordias, con el unir y el servir, no fuéramos a cometer un error.»
Fragmento 6 de 7 de esta intervención.