Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Ese futuro, señorías, de paz y de prosperidad que deseamos para Ucrania también lo deseamos para Palestina. En el último Consejo Europeo logramos que la Unión volviese a exigir un alto el fuego en Gaza, que reiterase su apoyo a la solución de los dos Estados, algo que, como saben, España ha defendido desde el principio del conflicto, allá por el mes de octubre del año pasado. Ha costado mucho, muchos meses, señorías, llevar a los veintisiete Estados miembros a esa posición, y es esencial mantenerla, pero debemos ser sinceros y reconocer que no es suficiente. El primer ministro Netanyahu sigue haciendo oídos sordos, sigue bombardeando hospitales, escuelas, viviendas; sigue castigando con hambre, frío y terror a más de un millón de niños y niñas inocentes, hasta el punto de que esta misma semana la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional haya pedido su detención por crímenes de guerra. Como saben, llevo personalmente semanas inmerso en esta cuestión, hablando con muchos líderes de la región y de fuera de ella, leyendo mucha información tanto pública como confidencial, y si tengo algo claro es que el primer ministro Netanyahu no tiene un proyecto de paz para Palestina. Luchar contra el grupo terrorista Hamás es legítimo y necesario después de lo acontecido el pasado 7 de octubre, pero Netanyahu está generando tanto dolor, tanta destrucción y tanto rencor en Gaza y en el resto de Palestina que la solución de los dos Estados está en peligro, en serio peligro de ser viable. La ofensiva que está llevando a cabo solo conseguirá perpetuar el odio, empeorando las perspectivas de seguridad para Israel e imponiendo un horizonte de paz y de prosperidad para los palestinos y para toda la región absolutamente inviable. Por tanto, no podemos permitirlo. Los países que defendemos los derechos humanos y el orden internacional basado en reglas estamos obligados a actuar en Ucrania y en Palestina sin dobles raseros (aplausos), estamos obligados a hacer cuanto esté en nuestra mano, mandando ayuda humanitaria -como estamos haciendo-, asistiendo a los refugiados y desplazados -como estamos haciendo-, pero también usando todos los resortes políticos que están a nuestro alcance para decir alto y claro que no vamos a permitir que se destruya por la fuerza la posibilidad de los dos Estados, que es la única solución justa y sostenible a este terrible conflicto.»
Fragmento 5 de 16 de esta intervención.