Diputado
«No sé si lo recuerdan, pero hoy hace solo tres semanas que el señor Sánchez salía de este hemiciclo y decidió parar el país porque no le gustó que un juez investigara una denuncia contra los negocios de su entorno y que un medio de comunicación lo publicara. Lo dije entonces y, a la luz de sus palabras, hoy me reafirmo. Señor Sánchez, no se fue de retiro a pensar si merecía la pena ser presidente, se fue a pensar cómo afrontar el lío judicial que varias instancias de España y de la Fiscalía Europea están investigando. (Aplausos). Huyó de este Congreso para no dar explicaciones y ha decidido volver a él para seguir sin ofrecerlas. Su comparecencia de hoy lo mezcla todo. ¿Para qué? Para no tener que hablar de nada. Pero hay algo de lo que no se da cuenta, cuanto más tiempo pase sin dar la información que le piden los ciudadanos por la corrupción que le acecha, más evidente hace que usted quiere ocultarla. Eso sí, ya sabemos que para intentarlo tendrá la inestimable colaboración del ministro número veintitrés del Gobierno de España, el fiscal general del Estado. (Aplausos). Se ponga como se ponga, va a tener que afrontar la realidad. Yo he intentado facilitarle el trabajo. Ayer mismo el portavoz de nuestro grupo trasladó una serie de preguntas para que usted hiciese hoy aclaraciones. Fíjese, no tiene límite de tiempo. Ha preferido no responder a las dudas planteadas. Se lo ha vuelto a pedir expresamente. Aquí hay al menos cien preguntas trasladadas por mi grupo a usted, responda. Y créame, o lo hace hoy en el Congreso, o lo hará en el Senado. (Aplausos). No tenga usted ninguna duda, lo hará obligado en el Senado. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 8 de esta intervención.