Diputado
«Le pido también que se deje de jueguecitos. Mordidas de los suyos en su Gobierno -y habla de fango-, amaños de contratos por altos cargos de su Gobierno -y habla de violencia política- y cartas de recomendación de su entorno personal para su Gobierno -habla de la ultraderecha-. Con todo lo que sabemos y con todo lo que sabe que queda por salir no vaya de víctima, porque no lo es, vaya de presidente. Dé las explicaciones claras que le exige su cargo, quiera o no, le guste o no, es una salida más digna. Tampoco debería convertir en víctima a nadie de su entorno, y voy a decirle por qué. Que su Gobierno acepte recibir cartas de recomendación de quien no debe y que puedan llegar a ser atendidas es su responsabilidad. (Aplausos). Así que contésteme. Primera pregunta, ¿le consta si su mujer tiene la condición de investigada en un juzgado de Madrid o no? Han salido informaciones contradictorias y seguro que usted me lo puede explicar. Segunda pregunta, se lo han preguntado en varias entrevistas y no ha contestado, ¿usted sabía que su mujer recomendaba a empresas contratistas a su Gobierno? (Aplausos). Mire, a mí no me corresponde dirimir si eso es legal o no porque, a diferencia de usted, respeto el trabajo de los jueces (rumores), pero sí le puedo decir con toda convicción que eso no puede hacerse, que está mal y que no es ético ni estético. (Aplausos). Ahora, si quiere, repita lo que dice siempre en todos los casos que no pensamos como usted: que somos unos extremistas, antidemócratas, que no respetamos al Estado, etcétera, etcétera. ¿A quién descalifica realmente con esa actitud? No es a nosotros, es a los españoles. ¿Sabe por qué? Porque nos toma por tontos, como si fuesen unos ingenuos este pueblo a los que usted les puede colar de todo. Primero, el ridículo epistolar, después lo del cohete y ahora un conflicto diplomático entre dos naciones hermanas. ¿Qué será lo siguiente? ¿Con qué nueva estrategia peliculera nos va a agasajar? (Aplausos). Supongo que le estarán preparando un nuevo guion, pero le advierto, mejore la interpretación porque su continua sobreactuación le delata. (Aplausos). Le delata y, además, nos avergüenza a todos.»
Fragmento 3 de 8 de esta intervención.