Datos INE

29N · faltan 24 días

Íñigo Errejón GalvánSumar

Diputado

«Ahora bien, algo ha cambiado drásticamente esta semana y hay que hacerse cargo. Tras la petición de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional de arresto contra el presidente de Israel, Netanyahu, se hace aún más insostenible para nuestro Gobierno mantener relaciones con el Gobierno genocida de Israel. Si ha tenido sentido retirar a la embajadora española de Argentina por los insultos de Milei, ¿cómo no va a tener sentido retirar a nuestra embajadora de Tel Aviv por 35 000 asesinados, 15 000 de ellos niños? (Aplausos). Dice Israel ahora que va a tomar medidas porque hayamos reconocido el Estado palestino. Estamos profundamente orgullosos de haberlo reconocido; estamos profundamente orgullosos de las medidas que vengan, pero exigimos adelantarlo y hacerlo con coraje, señor presidente. Está bien la firmeza con el ultraderechista Milei, pero la coherencia obliga, como mínimo, a la misma firmeza contra el genocida Netanyahu. En su discurso se ha referido el presidente -aunque otros portavoces han hecho poca alusión- al Consejo Europeo en un momento decisivo para la Unión Europea. Hace unos meses conocimos las nuevas normas fiscales europeas, y no son una buena noticia. Las nuevas normas fiscales europeas suponen una vuelta atrás, una vuelta a la austeridad y los recortes, que, por desgracia, han votado conjuntamente el Partido Popular europeo y la socialdemocracia europea. Y el problema es este; el problema es que el Partido Socialista es a la vez dos cosas: aquí es el partido que gobierna con SUMAR y en Europa es el partido que ha votado con el Partido Popular europeo la vuelta a las reglas de la austeridad, que es un retroceso económico y es un retroceso social. (Aplausos). En un momento en el que lo que necesitamos son inversiones masivas para la transición verde y la revolución digital, en un momento en el que lo que necesitamos son más inversiones para la protección social, el regreso de la austeridad entraña el riesgo de que Europa se quede descolgada del progreso. Y es que, además de ser injusta en términos sociales, la austeridad es contraproducente en términos políticos, es peligrosa. La extrema derecha es hija de la austeridad. No hay manera de plantarse ante la extrema derecha sin plantarse antes a la austeridad, sin plantarse antes frente a las políticas neoliberales que siembran la incertidumbre, la precariedad, el miedo, el odio, el resentimiento y, por tanto, a estos señores que acaban de abandonar el Pleno.»

Fragmento 2 de 9 de esta intervención.

¿Algo mal atribuido o clasificado? Envía una corrección.