Íñigo Errejón GalvánSumar
Diputado
«El modelo de política económica europea que nosotros proponemos no es un modelo teórico, es un modelo que ya se ha practicado, que ya hemos desarrollado y que ha funcionado. Ante la pandemia, la mutualización de la deuda y los ERTE sujetaron familias y empresas, y evitaron la destrucción del tejido productivo y del empleo. Y a continuación, con los fondos Next Generation, desarrollamos políticas que han garantizado que la economía española esté experimentando un crecimiento mucho mayor de lo esperado y mucho mayor que la media europea. España cuenta actualmente con 21 millones de ocupados, 10 de los cuales son mujeres; una cifra récord. Así que lo que proponemos desde SUMAR es tan sencillo como hacer de las políticas excepcionales que nos ayudaron contra el COVID y que nos ayudaron contra la crisis derivada de la invasión de Ucrania, políticas permanentes de desarrollo en la Unión Europea. En primer lugar, una política industrial activa, impulsada por los Estados, para conseguir autonomía estratégica para Europa, para no depender de otros en la energía, en los microchips, en los alimentos o en las vacunas. En segundo lugar, liderar la transición verde, porque hay miles de empleos de calidad que podemos generar descarbonizando y electrificando la economía, para liberarnos de la dependencia de la energía fósil de potencias extranjeras, para ser un polo de atracción de inversiones gracias al aumento de la competitividad y gracias a la reducción de los costes energéticos, y para impulsar una fiscalidad climática que haga que pague más quien más contamine y que garantice que la transición ecosocial sea una transición justa que ayude a quien más lo necesite y que haga pagar a quien más contamine. Y el tercer pilar para nosotros es el pilar de una Europa fuerte porque es una Europa socialmente justa. Esto pasa por la Carta Social Europea, la calidad del empleo y la redistribución de la renta; esto pasa por la lucha contra el dumping social y contra la competencia a la baja en economías low cost; esto pasa por la armonización de la política fiscal europea con un tipo mínimo en el Impuesto sobre Sociedades del 21 %.»
Fragmento 3 de 9 de esta intervención.