Diputado
«A veces, solo a veces, es muy difícil hablar después de Íñigo Errejón, más que nada porque me ha pisado casi la mitad del discurso, pero haremos un esfuerzo. Alguna previa. Hoy, señorías, intentaré ser breve e intentaré no ocupar mis veinte minutos, porque yo creo que todos y todas ya sabemos lo que hoy hay aquí, pero sí algunas previas. Es mala hora, son las once de la mañana, es la hora a la que los diputados y diputadas de la derecha y la ultraderecha van a desayunar, con lo cual el hemiciclo está casi vacío, pero seguro que les llega de alguna manera o ven algún corte. (Rumores). Bueno, solamente hace falta ver la imagen, tampoco hace falta que hagan aspavientos. La cuestión es que está el señor Feijóo, cosa que agradezco porque a esta hora le cuesta. (Rumores). Usted, señor Feijóo, ha hablado del entorno más personal, más próximo al presidente. Yo creo que una carta de recomendación puede ser poco ética, poco elegante. Lo puedo llegar a entender, y puedo llegar a entender que usted haga escarnio de eso, porque es lo que seguramente está empujado a hacer, pero yo le pregunto: Si entramos en este barro, ¿qué pasaría si yo le dijera que la pareja o, para ser más elegante, el entorno más próximo a una presidenta de comunidad autónoma de su partido se presenta con una peluca en un juzgado, después de reconocer un delito fiscal, y escapa en un coche para no ser visto? ¿Qué pasaría? Pasaría que la gente no entiende nada; no entiende nada y diría que todos somos iguales, y gana usted; ganan ustedes. Se lo reconozco. No hace falta ser muy espabilado; se lo reconozco: ganan ustedes. Todos somos malos. Ese es el peligro. Por eso lo hacen. Sí que es cierto que siempre me causa sorpresa cuando dice que el señor presidente está en manos del independentismo. Siempre le digo lo mismo. Usted hubiera pactado con Junts. Lo digo abiertamente y me da exactamente igual lo que digan en Cataluña, y usted lo sabe. Usted hubiera pactado con Junts, y usted pactará con Junts. Ja ja. Sí. (Risas). Sí, sí. Lo hará. El único impedimento en aquel momento fue VOX. VOX le impide hacer todo aquello que sus antecesores hicieron, que fue pactar con el nacionalismo de derechas vasco y catalán. Usted hoy en día solamente puede pactar con Ortega Smith y con Abascal, pero quizá algún día cambie, quizá algún día cambie.»
Fragmento 1 de 8 de esta intervención.