Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días. Señor presidente, muy buenos días. Dicen que Luis XIV dijo: 'El Estado soy yo', una frase apócrifa del llamado rey Sol que perfectamente podría haber adoptado el presidente del Gobierno tras sus cinco días de reflexión encerrado en la Moncloa, días en los que, por cierto, los exabruptos de sus correligionarios políticos no tardaron en llegar. Hasta los propios ministros, en un afán de defender a su presidente, imbuidos en ese papel de salvar al presidente Sánchez, hicieron declaraciones grandilocuentes de sumisión y obediencia inquebrantable a su amado líder. Hubo algún ministro, conocido por su incontinencia verbal, que llegó a calificarlo a usted como el puto amo; creo que le hacía un flaco favor. Y hubo otra ministra, que, eufórica, quizás porque se veía cogiendo el testigo, arengaba a las personas presentes en la calle Ferraz. Desde nuestro punto de vista, menudo papelón, señores ministros. Como le dijimos en su día al señor Marlaska, qué buenos vasallos hubiesen sido si hubiesen tenido buen señor. En Navarra, en esta carrera disparatada por la manipulación, por la confrontación y el enfrentamiento, se llegó a manifestar que se apostaba por una Navarra libre de derechas, que se estaba atacando a la democracia, que se estaba atacando a las instituciones y que había que regenerar democráticamente el país, nada más y nada menos. Todo le ha servido a este Gobierno ante los desmanes y, sobre todo, ante las campañas electorales que se han ido convocando para tapar sus vergüenzas. Como dijo el propio expresidente Zapatero, hay que tensionar al electorado, y esto ha sido una estrategia planteada por el Gobierno de España.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.