Íñigo Errejón GalvánSumar
Diputado
«Acabo, señora presidenta. ¿Esto por qué es importante? Esto es importante por tres razones. En primer lugar, porque mejora la vida de la gente y no hay nada más radical que mejorar la vida de la gente. Solo los que tienen mucho dinero se pueden permitir que las instituciones no funcionen. La gente sencilla y trabajadora necesita instituciones, necesita leyes y necesita derechos. En segundo lugar, porque esto construye fuerza para la gente trabajadora. Dar autonomía, dar tiempo, dar derechos, dar tranquilidad y dar seguridad de vida hace a los de abajo más fuertes y, por tanto, les permite sostener a sus gobiernos y ejercer el poder político, liberarse del capricho de los que más tienen. Y, en tercer lugar, porque esto da horizonte. Este es un error muy muy generalizado entre algunas izquierdas: no es verdad que se enfrente a los reaccionarios solo ampliando derechos, hay que dar horizonte, hay que dar esperanzas, y el mejor horizonte es demostrar que las cosas son posibles, que se pueden transformar. (Aplausos). Frente al nihilismo del mercado, que dice que nada dura y que no hace falta cuidar nada, ni de tu vecino ni de las instituciones ni de tu país ni del planeta, nosotros tenemos que posibilitar que la gente pueda volver a hacer proyectos de vida que hagan que merezca la pena cuidar del otro, cuidar de la sociedad, cuidar del planeta y cuidar de las instituciones. Para eso tenemos que dar rumbo.»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.