Patxi LópezPSOE
Diputado
«Pero los socialistas no somos apátridas, tenemos raíces y estamos muy orgullosos de ellas. Es verdad que nos motiva más la bandera de la libertad y de la igualdad que otras banderas. Es verdad que nuestra identidad, que por supuesto tenemos, no es el motor de nuestra política, porque no somos nacionalistas, pero no somos apátridas. Y nos rebelamos cuando nos dicen que porque hacemos política, porque buscamos la suma y no la división rompemos España, que somos enemigos de nuestro propio país, que somos antipatriotas. Nos lo dicen los que llevan la bandera en la pulserita, en el retrovisor del coche o en el collar del perro. Y entonces recuerdo a Manuel Albar. Llegó a ser primer secretario del Partido Socialista Obrero Español y en el exilio hablaba de los socialistas exiliados y decía que tenían hambre de patria, ¡hambre de patria! Y escribió: La patria no es la banderita atada a un palo. Si solo fuera eso... Es que nuestra carne se ha hecho de la carne de nuestros muertos y todo nuestro ser está formado del sol que nos alumbra, del cielo que nos cubre, de la tierra que pisamos. Y nuestra manera de sentir, de pensar, de querer, de dar, toda nuestra información moral es un producto de la historia, de la cultura, de la tradición que elaboraron cien generaciones, de las cuales somos, querámoslo o no, el eslabón que las une a las generaciones que vendrán detrás. (sic)»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.