Guillermo Mariscal AnayaPP
Diputado
«Gracias, presidente. Señor Grande-Marlaska, una semana más sin responder, una semana más reprobado, una semana más perdiendo credibilidad. ¡Qué lástima, señor Grande-Marlaska! (Aplausos). Señora Alegría, el Informe Raxen, del Movimiento contra la Intolerancia, detectó el año pasado casi cincuenta episodios racistas en el fútbol, podríamos decir que dos casos cada fin de semana. No podemos obviar lo ocurrido estos tres últimos meses en La Liga en encuentros de gran relevancia y retransmisión internacional o la suspensión del SestaoMajadahonda por insultos racistas al portero de este último o lo ocurrido en el GetafeSevilla. A nuestro juicio, todo lo ocurrido es extremadamente grave, pero no se puede ni identificar ni reconocer a la sociedad española en estos hechos, ni tampoco al deporte español, ni mucho menos a los diputados que nos encontramos en esta Cámara. Pero en España rige la Ley del 2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. Con los hechos que le he relatado, es evidente y claro que es ineficaz y que las condenas, si se han producido -que no se han producido-, no combaten el racismo como debiera ser. El estudio del derecho comparado que este grupo ha realizado sobre esta materia, establece que hay un marco legal posible, como, por ejemplo, los casos de Estados Unidos, con sanciones para equipos y aficionados; el Reino Unido, con condenas, expulsiones de los estadios y penas de cárcel; Italia, con la norma que prohíbe el acceso a los eventos deportivos o Brasil que, sin lugar a dudas, tiene una política de tolerancia cero contra el racismo. Por cierto, aprovecho para saludar a la delegación diplomática de Brasil, que se encuentra entre nosotros. Por eso, porque nos preocupa, le pregunto, señora Alegría: ¿está trabajando el Gobierno en la implementación de medidas que frenen, finalicen y prevengan el racismo en el fútbol español? Gracias. (Aplausos).»