Noelia Núñez GonzálezPP
Diputada
«Hace unos años, la extrema izquierda, ustedes, que hoy dicen que nos gobiernan, pancarta en mano, cómo no, hablaban de la juventud sin futuro. Unos años después, ustedes sí que se han garantizado un buen futuro, ministra, pero la juventud española, por culpa de su Gobierno, no tiene ni tan siquiera un presente posible. Pero, pese a ustedes, no está todo perdido, y hoy, intervenir aquí me da la oportunidad de dirigirme a ellos de manera directa y sin intermediarios. Yo sé que en el Partido Socialista son más de dirigirse a la ciudadanía solo para tapar su corrupción. Pero hoy aquí, en esta corriente epistolar que vive la política actual, quiero hablar a los jóvenes, interpelándoles con la fuerza de la esperanza en este mensaje a la juventud. A los jóvenes os han puesto -nos han puesto- en multitud de ocasiones decenas de etiquetas: somos los millennials, la generación Y, Z, Alfa, incluso a veces, de manera despectiva, somos la generación de cristal. Pero yo hoy quiero poneros en valor. Sois la generación de las crisis, la generación que posiblemente viva peor que sus padres por primera vez en la etapa constitucional. Con esto no quiero ni debo, mucho menos, victimizaros, como si merecierais que alguien acudiera en vuestro rescate. Tampoco quiero quitar cualquier atisbo de responsabilidad individual ni capacidad, simplemente quiero contar vuestra realidad. Los jóvenes españoles se esfuerzan, claro que os esforzáis, y habéis cumplido con lo que se os pedía. Os habéis formado y os habéis sacrificado, y lo habéis hecho aun con un Gobierno, con una izquierda que promueve valores como la mediocridad, igualar a la baja, y el no reconocer precisamente la capacidad y el mérito que tenéis. (Aplausos). Habéis cumplido y lo habéis hecho. Y, desgraciadamente, es cierto, no os está yendo como esperabais. No podéis iros de casa sin que se vaya el sueldo en ello. Os resulta imposible ahorrar para montar ese proyecto por el que tanto soñáis, y habéis pospuesto otra vez más el formar vuestra propia familia. No toca, no llego, no es el momento. Entiendo, entendemos, la desesperanza, la frustración y la desafección que podéis sentir hacia una política que no soluciona problemas, sino que los genera.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.