Txema Guijarro GarcíaSumar
Diputado
«Posiblemente, una de las diferencias políticas e ideológicas más notables entre el PSOE y nuestro espacio político tiene que ver, precisamente, con la política de seguridad y defensa. Desde que hace ya casi cuarenta años el PSOE cambió su posición sobre el papel de España en la Alianza Atlántica, no han sido pocas las veces en las que hemos reprochado a nuestro hoy socio de gobierno su esperanza en el aliado norteamericano y en la Alianza Atlántica; una organización que debía haberse disuelto en el mismo caldo en el que lo hizo el Pacto de Varsovia para rubricar así el fin de la Guerra Fría. En su lugar, se impuso la política de expansión hacia el este, que se desplegó bajo la dirección de -y atendiendo exclusivamente a- los intereses de los Estados Unidos. Y es que es imposible entender las crisis en las que se ve hoy inmersa Europa sin ubicarse antes en este trocito de nuestra historia reciente. Una historia cuyo proyecto político de integración descuidó históricamente la política de defensa, anclada aún en una lógica de posguerra y asumió que externalizar su seguridad en las manos de una superpotencia muy alejada del teatro europeo nos permitiría centrarnos en otros asuntos. Eso sí, señorías, nunca dejamos de pagar la factura al gendarme, a base de alimentar su propia industria bélica y de llenar el continente de cabezas nucleares; acuérdense. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.