Lourdes Méndez MonasterioVox
Diputada
«Buenos días, señorías, señora presidenta. La modificación que se plantea para eliminar el lenguaje sexista que, según la izquierda, contiene nuestro Reglamento es una soberana estupidez. Pero ojalá, señorías, fuera solamente una soberana estupidez. El lenguaje inclusivo supone un ataque a nuestra lengua por parte de un feminismo que es destructivo y que es cínico, que utiliza el lenguaje para imponer su ideología de división y de odio. Sí, señorías, es un ataque, y no lo digo yo, lo ha reconocido la Real Academia de la Lengua Española en España, de la misma forma que lo han denunciado los académicos franceses, a los que han reconocido su autoridad en el país vecino, pero no aquí, señorías. Somos casi el único país del mundo que está imponiendo esta barbaridad. (Aplausos). Señorías, digo que es un feminismo cínico porque parten de premisas falsas, como la afirmación de que el masculino genérico o inclusivo es una consecuencia del patriarcado o del androcentrismo que menosprecia e invisibiliza a la mujer. Ello no solamente es falso, sino que denota o una ignorancia inadmisible a la hora de analizar nuestro lenguaje por cualquier diputado de esta Cámara, o una intencionalidad maliciosa para atacar nuestra lengua, controlar la forma de expresarnos y dividirnos. No en vano, señorías, es la lengua la mejor herramienta para la unión. Y, por cierto, ¿cómo va a ser, señorías, derivación del patriarcado si fue una mujer, Isabel la Católica, la que más hizo por el enriquecimiento de nuestra lengua y la que realizó una espectacular política lingüística, uniendo a los españoles y difundiendo el castellano por todo el mundo? (Aplausos).»
Fragmento 1 de 7 de esta intervención.