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29N · faltan 25 días

Eduard Pujol BonellJunts

Diputado

«Al final, hasta en la redacción de una ley como esta, y en el Senado se vio claramente, esta ley de enseñanzas artísticas, incluso cuando hablamos de estas enseñanzas, acabamos hablando sobre quién decide, quién aprueba, quién manda y, en este caso, sobre quién da el visto bueno a los planes de estudios, a las escuelas, a los profesores, a quién los vigila, quién marca prioridades, quién dice lo que está bien y lo que no. En el debate de esta ley, el hecho de que Cataluña tenga un extraordinario bagaje de estudios, de centros de enseñanzas artísticas ha sido como una pura anécdota. Es igual si Cataluña está hecha de creatividad o no, esto no interesa. La clave siempre acaba siendo la mirada centralista, que siempre tiene que ser más que el resto, se hable de cine, de puertos, de playas o de presupuestos, por supuesto. Es como una especie de milagro. A ver si me explico: el Madrid-Estado, donde participan diputados de cualquier comunidad, está tomado por los dioses del poder, que siempre es más importante que la resta. Y la redacción de esta ley de enseñanzas artísticas se ha hecho de manera educada, eso sí, y se lo agradezco. Pero ustedes, todos, cuando cogen el ordenador y se ponen a redactar, qué manía tienen: PSOE y PP tienen tendencia a ningunear aquello que Cataluña pueda aportar. Y, atención, esta no es una denuncia resignada, no lo crean, al contrario. España siempre nos recuerda al catalanismo que vamos bien, nos confirma que vamos bien, porque, al final, siempre acabamos aceptando. La mirada catalana de la calle no es la mirada española. El PP, desde su nacimiento, piensa que el Estado es suyo, que España es suya. Y los otros llegan al poder, entran dentro de los ministerios, quedan engullidos por cómo se ha hecho siempre, y acaban haciendo lo mismo; insisto, por mucho que los miércoles, y ayer lo vimos, el PP y PSOE discutan como fanfarrones en el patio de la escuela a ver quién está más enfangado. Por cierto, la comedia Feijóo-Sánchez es pésima. Por mucho que ustedes siempre compartan la misma mirada es una mirada que, sin la obligada pedagogía de los siete diputados de Junts, no ayuda, no respeta y no juega a favor de Cataluña. Se trata de un mecanismo automático y, por si acaso, España siempre piensa: ¿Sabes qué? Primero, invadamos competencias, no fuera que Cataluña y las otras naciones del Estado puedan decidir demasiadas cosas, aunque sean sus cosas. Así, ustedes, el Estado profundo domina un cálculo que debe ser complicadísimo, un cálculo que no tiene que ser nada fácil. En primer lugar, hacen que las leyes se aprueben, que sigan adelante. Esto es un mérito, es cierto. En segundo lugar, hacen que después tengan una interpretación restrictiva y que después no les tengan que salir los colores. Esta es la norma, y nosotros ponemos el stop.»

Fragmento 6 de 7 de esta intervención.

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