Engracia Rivera AriasSumar
Diputada
«El Gobierno de coalición entendió que la salida de la crisis no podía volver a recaer sobre los más vulnerables. (Aplausos). Por eso, la orientación presupuestaria significó una ruptura respecto a las políticas de austeridad y austericidio aplicadas a raíz de la crisis de 2008, que, además de recortar y degradar la calidad de vida de la población, se demostraron ineficaces a la hora de crear las bases de un crecimiento económico sostenible. Un objetivo prioritario de aquellos presupuestos fue reforzar y extender el escudo social, en el que medidas como el ingreso mínimo vital, las prórrogas de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual o los ERTE protegieron a personas y empleos y contribuyeron a contener la caída de la actividad económica, así como a cuidar a los sectores de la población más afectada. Estos presupuestos supusieron una ruptura con las políticas neoliberales y una apuesta clara por las políticas expansivas y el refuerzo de la protección social. Además, estos presupuestos contaron con un apoyo excepcional, incorporando un primer tramo de los fondos Next Generation de la Unión Europea, gracias a los cuales el incremento de las inversiones públicas para 2021 con respecto a 2020 fue de 27 436 millones de euros.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.