Rafael Cofiño FernándezSumar
Diputado
«Me gustaría centrarme fundamentalmente, también porque estoy en la Comisión de Sanidad, en dónde se realiza este proceso de atención y este proceso de trasplantes. No es una intervención marciana, sino que se realiza dentro de un marco concreto de servicios sanitarios y de servicios de salud. Y esto es imprescindible para tener en cuenta la gran foto en que se inserta esta proposición de ley, un sistema sanitario que garantiza realmente la universalidad y su condición de ofrecer una sanidad pública. Por eso son fundamentales los proyectos de ley de nuestro Ministerio de Sanidad, el proyecto de ley de universalidad, aprobado ya en Consejo de Ministros, y el Proyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud, para mantener una gestión pública que blinde nuestro sistema sanitario y evite la emergencia de experiencias privatizadoras, como ya está ocurriendo en muchas comunidades autónomas, que no consideran la salud como un derecho de la ciudadanía, sino un bien de mercado y de beneficio para algunas entidades. Y citaré algunos datos del informe del Consejo Económico y Social. Por ejemplo, los conciertos con el Sistema Nacional de Salud sostienen el modelo de negocio de los hospitales privados. Madrid, Cataluña y Andalucía concentran el 70 % del gasto que se realiza en conciertos, y con todo el peso del gasto público en conciertos se alcanzan cotas significativas en Madrid de un 11,7 % y en Baleares de un 8,6 %. Por eso, insisto, es imprescindible un modelo, un sistema que engrane el trabajo de atención primaria y el trabajo de atención hospitalaria.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.