Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«De modo que nada tendría que objetar si usted y el señor Sánchez tuvieran posiciones encontradas en esta o en cualquier otra materia, siempre que usted y el señor Sánchez tuvieran la lealtad mutua, tuvieran el respeto necesario, tuvieran la prudencia apropiada y tuvieran el sentido de Estado imprescindible para ventilar esas diferencias en la intimidad de sus respectivos teléfonos móviles -bueno, en el teléfono móvil del señor Sánchez casi mejor que no- o al amparo de la confidencialidad de los debates del Consejo de Ministros. De modo que lo que a la postre saliera de esos debates fuera una política exterior consensuada por el Gobierno en su conjunto, una política de un Gobierno de coalición preparado, no obstante, para presentarse con una única voz ante nuestros interlocutores. Si esa política hubiese sido, además, consensuada con los partidos de la oposición y fuera susceptible de llamarse una política de Estado, ya sería la repera. Y sería la repanocha si, además, estuviera enderezada al bien superior de España. Pero, sabiendo cuáles son sus prejuicios ideológicos y conociendo a sus aliados parlamentarios, no me hago ilusiones de ningún tipo. Me conformaría con que tuviesen ustedes una política exterior, aunque estuviese errada, y no es así. Y para demostrárselo, le daré un dato. Bueno, borre también eso, por el mismo precio, le daré nueve datos.»
Fragmento 3 de 10 de esta intervención.