Yolanda Díaz PérezSumar
Vicepresidenta Segunda y Ministra de Trabajo y Economía Social
«Para su alivio, señorías, hoy no les voy a dar un dato, pero sí un nombre: Pedro Varela. ¿Les suena? Es uno de los principales negacionistas del Holocausto en España y presidente de CEDADE, un grupo neonazi que ha sido condenado por vender libros que señalaban, literalmente, que todos los judíos son enemigos. Quizás a muchos hoy aquí no les suene, pero seguro que al señor Abascal y a usted sí. Le tiene que sonar porque ha sido invitado estrella en su cumbre de hace tan solo escasos días; es más, si no recuerdo mal, se saludaron con cierto afecto y simpatía. Ayer recibieron también con honores a dirigentes del Partido por la Libertad de Austria, entre otros fundados por antiguos jerarcas nazis, señor Flores. Nazis. Estos son sus aliados. (Aplausos). Los aliados de VOX en Israel. Estos son sus aliados. Señorías, han pasado setenta y seis años desde la proclamación del Estado de Israel, cuyo fundamento legal -lo vuelvo a recordar- trae causa de la Resolución 181 del año 1947, una resolución que establecía la creación, como dije, de dos Estados, Israel y Palestina, entre el río y el mar, y una resolución para que los pueblos pudieran vivir en democracia y seguridad ejerciendo su libre autodeterminación y cooperando económicamente para su mutuo beneficio. Sabemos bien lo que vino tras esta resolución. Vino la guerra del 48, que acabó en la Nakba, con cientos de miles de refugiadas palestinas expulsadas de sus hogares. Vino la cadena de guerras posteriores, especialmente la de 1967, que redujo el territorio palestino a la mitad. Vino la ocupación de Cisjordania, con control directo y único sobre la zona C. Vinieron las resoluciones de Naciones Unidas contrarias a la expansión de los asentamientos coloniales. Vino la anexión de Jerusalén oriental, impidiendo -sí, impidiendo- la celebración de elecciones palestinas. Y ahora estamos todas viendo a Gaza convertida estos meses en la mayor cárcel a cielo abierto y en el mayor campo de refugiados del mundo. Esta violación sistemática del derecho internacional, de los Acuerdos de Oslo, es una fuente de inestabilidad y de inseguridad permanente en Oriente Medio; es más, es una violación continua de los derechos humanos y civiles de la población palestina, tanto que la propia Amnistía Internacional lo califica de apartheid, señor Flores. Por eso, el pueblo palestino, para poder ejercer su autodeterminación y elegir su destino, necesita un Estado propio basado en su soberanía.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.