Diputado
«El señor Sánchez llegó al poder -y no lo olvidaremos nunca- insultando, llamando indecente al anterior presidente del Gobierno, al presidente Rajoy, y presentando una moción de censura sustentada en acusaciones de corrupción. Ahora le fastidian mucho los insultos y las acusaciones de corrupción. Podría incluirlo todo ello en su ley de amnistía, porque lo que quieren aquí es amnistiar un golpe a la Constitución que dejó a policías heridos, un golpe a la Constitución que produjo gravísimos daños económicos y materiales, un golpe a la Constitución que rompió la convivencia no solo entre los españoles sino también entre los catalanes, y un golpe a la Constitución que provocó la fuga de empresas de Cataluña y que, por lo tanto, empobreció a los catalanes. En cambio, quieren ustedes condenar a los que llaman corruptos al presidente, al partido o a la familia del presidente. Y todo va a ir a peor. Ahora los españoles -lo hemos visto durante estas semanas- sufren las consecuencias a nivel internacional de que Sánchez se haya puesto en manos de todo tipo de extremismos para desviar la atención de su corrupción económica. (Aplausos). Para tapar su corrupción política, la de hoy, y las investigaciones sobre la corrupción económica, no han dudado en iniciar un conflicto diplomático por semana. Primero con Argentina, llamándole drogadicto, fascista y loco al presidente de una nación amiga. No sé qué respuesta esperaban, pero el conflicto diplomático lo han hecho ustedes, porque no ha habido respuesta por parte de Argentina. Después con Israel, premiando a Hamás y, por lo tanto, los atentados criminales del 7 de octubre y los secuestros que aún permanecen allí. Ayer mismo a Italia, con el Partido Socialista insultando a la primer ministro de Italia llamándola fascista y dibujándola junto a Mussolini en las redes sociales; el Partido Socialista a través de sus redes sociales, cuando va allí el señor Sánchez y dice: querida Giorgia, qué importante es la colaboración entre España e Italia. Y luego vuelve aquí y le llaman fascista. No sé qué le dirá cuando se vuelvan a ver. Y a Hungría todas las semanas. Por suerte, y por el trabajo de VOX, ni Milei, ni Meloni, ni Netanyahu, ni Orbán piensan que Pedro Sánchez es España (Aplausos). Ya saben que lo único que pretende es tapar la corrupción, la corrupción política de esta ley de amnistía y la corrupción económica, que ya se está investigando en los tribunales.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.