Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Por tanto, más que cargar la responsabilidad al usuario, lo que deberíamos hacer es actuar con más contundencia ante las empresas que proporcionan los contenidos. Además, hay otro riesgo, y es que aplicar más control, en exceso, sobre los menores en Internet -y aquí todos estamos de acuerdo- puede resultar en una vigilancia activa a las personas, menores y no menores, dando más poder al Gran Hermano, aquel que sabe todo lo que hacemos. Deberíamos vigilar, por lo tanto, a las empresas. Internet debe preservar el derecho a la privacidad. Ya tenemos trazabilidad de los dispositivos -las galletas, las cookies hacen que todo eso sea posible-, pero no tenemos trazabilidad respecto a las personas. Debemos preservar el anonimato, por supuesto, con la excepción del acceso por parte de menores a contenidos de adultos, pero debemos preservar la privacidad como derecho fundamental. Los sistemas de comprobación de edad intrusivos podrían poner en peligro este derecho. De nada servirá desplegar políticas digitales para proteger a los menores del entorno digital sin una buena educación digital, que les permita conocer en qué consiste la ciberseguridad y cómo preservarla. Ellos y ellas pueden aprender, debemos aprovechar esa capacidad de aprendizaje. Gracias.»
Fragmento 8 de 8 de esta intervención.