Luisa Sanz MartínezPSOE
Diputada
«La realidad es que todos y todas somos vulnerables y estamos expuestos a los riesgos de la inteligencia artificial. Las ultrafalsificaciones o deepfakes están a la orden del día. Sin ir más lejos, este pasado viernes pudimos ver varios de estos deepfakes en los que se vertían falsedades sobre el Partido Socialista difundidos por diputados de este Congreso en mitad de una campaña electoral. (Aplausos). Por ejemplo, el señor Tellado -que no está presente ahora- difundió uno sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el señor González Pons difundió otro sobre el aeropuerto de Torrejón. Al menos hay que agradecer que ambos tuvieran la decencia de borrarlo tiempo después, imagino que cuando se percataron de que estaban difundiendo contenido falso. Insisto, las deepfakes nos convierten a todos y a todas en vulnerables ante la IA. Por eso creemos que ha llegado el momento de pararse y reflexionar. ¿Recuerdan a la oveja Dolly, aquella nacida en 1996 a partir de la clonación de una célula adulta? Aquel hecho conmocionó a la sociedad y nos hizo parar en seco a reflexionar qué futuro queríamos para la humanidad. Esto motivó que se regulase la clonación, prohibiendo ciertas prácticas y admitiendo otras. Pues una encrucijada similar es la que se presenta ahora, y por ello es necesaria una reflexión profunda de toda la sociedad. Señorías, no exagero, el futuro de la humanidad va a depender de las decisiones que tomemos ahora. Isaac Asimov ya nos proporcionó un ejemplo sobre esta reflexión con sus tres leyes de la robótica, que aparecen por primera vez en un relato suyo del año 1942. El reglamento europeo, además de ser pionero en el mundo, nos ofrece un marco legislativo que es un buen punto de partida, pero no es suficiente, aún quedan muchos aspectos por reflexionar y decidir, y en dichos asuntos cada Estado tendrá que legislar conforme a sus convicciones éticas. Sabemos que quienes tienen posiciones liberales van a replicar diciendo que no se le pueden poner puertas al campo en un mundo digital globalizado y que restringir un mercado tan floreciente es algo negativo. Pues bien, nosotros creemos que se pueden exigir ciertos requisitos a los proveedores de IA y que, a pesar de hallarnos en un ámbito global digitalizado, el Gobierno de España puede y debe liderar este asunto, igual que ha liderado muchos otros en Europa, para poder debatir con autonomía frente a Asia y Estados Unidos, de manera que en este mercado tan atractivo y tan jugoso quienes quieran participar tendrán que pasar por el aro ético legislativo para poder obtener los enormes beneficios que esta tecnología nos ofrece.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.