Diputado
«No vengan ustedes a contarnos los datos del Banco de España o de los informes que han pagado de la OCDE, bájense a la calle a escuchar a los taxistas de Madrid, a los vigilantes de seguridad y a las familias, porque antes podíamos sacar adelante una familia prácticamente con un sueldo y ahora con dos no llegamos a final de mes. (Aplausos). Con dos sueldos no llegamos a final de mes. Al informe de la OCDE que usted ha pagado no me voy a acercar, pero, como a usted le gustan los datos, vamos a coger los del Banco de España, que los han sacado antes sus compañeros de partido y de bancada. Las familias se endeudan en España actualmente el doble -el doble- que en 2021. Cae el ahorro, prácticamente desaparece del vocabulario de las familias; las familias españolas no saben lo que es el ahorro; antes teníamos la posibilidad de ahorrar, pero ahora eso no existe para una familia humilde. Hasta las empresas tienen que pagar más ahora por los créditos, lo cual dificulta su competitividad. Y vamos al dato del FMI, que a usted también le gusta sacarlo, pero el FMI no valora tan positivamente su reforma laboral y, además, duda de su eficacia y cuestiona la bajada de las treinta y siete horas y media, porque dice que puede ser que no genere empleo. Es más, vaticina, y esto es un dato del Fondo Monetario Internacional, que no bajaremos del 11 % de desempleo al menos en tres o cuatro años, señora ministra. Y sobre lo que usted ha anunciado a bombo y platillo de otra subida del salario mínimo interprofesional, alerta del riesgo de romper el equilibrio y la competitividad, que sabe usted que se establece en un 60 %. Hacen falta salarios más altos, claro que hace falta pagar esos salarios, pero necesitamos también ayudar a nuestras empresas, señora ministra, necesitamos a los creadores de empleo, porque también hay más contratos, señora ministra, por supuesto, pero son temporales y de baja calidad, son salarios que atrapan a los trabajadores en un círculo vicioso, que es lo que quieren ustedes: generar más personas pobres y dependientes de ustedes. (Aplausos). Lo que usted quiere es que los parados dependan de ustedes, pero las familias españolas no quieren eso, señora ministra, los trabajadores españoles quieren ganarse el pan dignamente con el sudor de su frente y con estas manitas que Dios les dio. Ese es el problema que tienen, que ustedes nos quieren ver atrapados con unos salarios basura, con unos empleos temporales y con unos fijos discontinuos, como si fuese la panacea. Los fijos discontinuos, señora ministra, trabajan tres meses, ¿y el resto del año qué? ¿El resto del año qué hago, señora ministra? ¿Me sostiene el Estado, que es lo que quiere usted, para que no muerda la mano que me da de comer? No, señora ministra (aplausos), yo quiero un trabajo los doce meses del año, un trabajo con el que pueda sacar a mi familia adelante, porque no quiero sobrevivir. Los españoles, ministra, no queremos sobrevivir, queremos poder vivir y no queremos entrar en un círculo vicioso en el que no llegamos a final de mes y tenemos que estar tirando de las tarjetas de crédito para poder salir adelante y pagar las facturas.»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.