Yolanda Díaz PérezSumar
Vicepresidenta Segunda y Ministra de Trabajo y Economía Social
«Si usted fuera un patriota, debería presumir de lo que hoy está pasando aquí. A pesar de la pandemia, a pesar de haber caído más de 11 puntos el PIB, a pesar de las guerras, de las crisis de inflación, a pesar de las rupturas de las cadenas de suministros, a pesar -que está muy preocupado por la cesta de la compra y por la vivienda- de una subida imposible de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, hoy, a pesar de todo eso, desde que asumí la cartera del Ministerio de Trabajo, hay 2 157 300 personas afiliadas más que cuando hemos llegado al Gobierno de España (aplausos), de las cuales el 54 % son mujeres. Y sí, señoría, hemos reducido como país -no el Gobierno de España, como país- el 20 % el desempleo, y me siento muy orgullosa de esto. Por tanto, señoría, más y mejor empleo, porque desde la reforma laboral del Gobierno de España hoy el modelo de relaciones laborales ha cambiado. Tras el fracaso de 52 reformas laborales que se hicieron desde el año 1984 (aplausos), tenemos la primera reforma laboral con diálogo social, con acuerdo de la patronal y de los sindicatos que funciona. Usted, si fuera un español de bien, debería sentirse orgulloso: 52 normas que han fracasado y una que ha funcionado. (Aplausos). Pero, fíjese, España sufrió una maldición divina, que era una precariedad insoportable, una precariedad que estudiábamos en las facultades de Derecho, donde nos decían que era algo inevitable, una precariedad que era del 40 %. Pues hoy, señoría, esto ha cambiado. De hecho, como saben muy bien, se llegó a teorizar que era un problema del modelo productivo, que necesitábamos contratos basura, de usar y tirar, porque el modelo productivo no daba para más. Pues hemos demostrado con conocimiento, con diálogo social, con experiencia y con mucha dignidad de la gente trabajadora, que ha salido a manifestarse en las calles, que esta reforma laboral funciona, que esta reforma laboral ha cambiado el paradigma en nuestro país. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 8 de esta intervención.