Ernest UrtasunSumar
Ministro de Cultura
«Afrontar hoy los riesgos y los daños que plantea la vulneración de los derechos de propiedad intelectual en nuestro país y en el contexto europeo, exige de nuestras administraciones más implicación y eficacia, nos exige estar al día y no ir por detrás de la conversación digital y los desafíos que plantea. Tenemos la obligación de acompañar a nuestros creadores y artistas, a nuestras autoras y autores, proteger y hacer valer sus derechos. Esa tarea requiere, más que nunca, agilidad, disposición y estructuras administrativas capaces, como la de la oficina que está en el corazón de este proyecto de ley. Como saben, la vulneración de los derechos de propiedad intelectual tiene impactos muy negativos en nuestra economía, en la facturación global del sector cultural, en el empleo y en las arcas públicas. En sectores como la música, el cine o el libro, muchos puestos de trabajo directos e indirectos desaparecen, literalmente, por prácticas fraudulentas que infringen los derechos de nuestros autores. Tenemos que garantizar, esa es nuestra obligación, la promoción y defensa de nuestras industrias culturales y creativas, la seguridad jurídica en aquellos sectores que hacen uso de las obras y prestaciones protegidas y, a su vez, combatir el lucro cesante derivado de la piratería. Si así lo hacemos, estaremos generando un impacto positivo en la economía y en la competencia. Por todo esto les vengo exponiendo que existe una necesidad real de contar con un organismo con autonomía de gestión y medios avanzados, flexible y de máxima eficiencia; una entidad que sitúe a nuestro país en la estela de países de influencia internacional en esta materia como Estados Unidos, Francia o Canadá; una entidad que sea capaz de dar cobertura al trabajo cultural que se desarrolla en nuestro país y que tantas veces se ha visto expuesto a la vulneración de los derechos de autoría.»
Fragmento 5 de 7 de esta intervención.