Eduardo Carazo HermosoPP
Diputado
«Señorías, yendo al texto concreto de la enmienda a la totalidad, debemos reiterar algunos de los argumentos que ya expresamos en el debate de marzo del año pasado. Primero, que la creación de un organismo autónomo, que asumiría las funciones que actualmente desempeña la Subdirección General de la Propiedad Intelectual, no es algo malo per se, señorías de VOX. La figura del organismo autónomo está plenamente consolidada en nuestra organización administrativa y ofrece ciertas ventajas de gestión, como la posibilidad de obtener y gestionar ingresos derivados de su actividad, reduciendo así el coste del mismo para la Administración. No todos los organismos autónomos son chiringuitos, señor Ramírez; incluso, a pesar de la obsesión del Gobierno del señor Sánchez por ocuparlos todos, no invalida que, bien gestionados, estos organismos puedan ser útiles. Les pondré dos ejemplos que se van a entender muy bien. El problema del CIS y de Radiotelevisión Española no es que se regulen jurídicamente como un organismo autónomo uno y como una corporación pública otra, sino que se hayan puesto al frente de las mismas a dos militantes del Partido Socialista más dedicados a ponerlas al servicio de su amo que de todos los españoles, acabando con su autonomía y con su independencia. (Aplausos). Por eso, a nosotros nos genera recelo cómo va a gestionar la oficina este Gobierno, pero no su creación. Es una figura que ya existe en muchos países de nuestro entorno y, además, es un compromiso adquirido en el plan de recuperación. Por cierto, ayer conocimos que la Unión Europea ha embargado, por primera vez, fondos a España por incumplimiento de hitos del plan de recuperación. No querríamos contribuir a que se produzca un incumplimiento más. En segundo lugar, creemos que a esta ley le falta ambición en su planteamiento. No se concreta con qué medios se va a dotar a la oficina, no hay un compromiso presupuestario que se acompañe. Además, se hace en un año en el que no hay presupuestos generales del Estado porque no han sido capaces de traerlos a esta Cámara, y se corre el riesgo de crear un cascarón vacío, de no resolver los verdaderos problemas actuales de falta de personal y de gestión que aquejan ya a la subdirección general y que, en nuestra opinión, son la causa de la poca actividad que se ha venido desarrollando por esa subdirección general. En tercer lugar, queremos reiterar, una vez más, el compromiso del Partido Popular con la protección de los derechos de autor y de la propiedad intelectual, porque sin proteger esos derechos no hay creación y, por tanto, no hay cultura. Los creadores deben poder obtener un retorno económico, en un sector que supone más del 3 % del PIB español. Lo demostramos ya con la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual en 2015, con el Gobierno de Mariano Rajoy, y lo demostramos en nuestra lucha contra la piratería, que ha dado resultados en parte por la acción contra las webs piratas y, en parte, por ese surgimiento de plataformas legales de streaming para escuchar música o ver vídeos, que permiten y han generalizado que se consuman esos contenidos de forma legal a un precio asequible. Yo creo que es importante remarcar este compromiso contra la piratería, porque en el pasado la postura de SUMAR o, al menos, de sus examigos de Podemos no ha sido siempre clara en este ámbito de la lucha contra la piratería. Por último, quiero decir que compartimos que hay retos importantes para la propiedad intelectual por el impacto de la tecnología, por ejemplo, y se ha repetido aquí, en este debate, la reflexión sobre cómo se van a regular las creaciones de la inteligencia artificial o los NFT, pero no es suficiente con hablar de ello en el preámbulo para parecer modernos, hay que abordarlos de verdad y una oficina bien dotada y que funcionara bien podría servir para estudiar con rigor estos retos y plantear la regulación y las respuestas adecuadas.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.