Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Moltes gràcies, presidenta, ministra, señorías. Hoy en este pleno hemos vivido las dos caras de la política. Por un lado, hemos vivido la vileza, la crueldad, la falta de escrúpulos de aquellos que infunden odio, retuercen medias verdades y escampan bulos para que los penúltimos se enfrenten a los últimos. (Aplausos). Pero también hoy veremos cómo cuando fuerzas políticas diferentes cooperan junto a movimientos sociales y sindicatos se puede avanzar, se pueden aportar certezas. Y es que, señorías, no nos equivoquemos, el problema no es la extrema derecha. El problema no es ni la extrema derecha ni la 3.0; el problema es el capitalismo (aplausos), que nos convierte en seres solitarios que tienen relaciones de usar y tirar, que llegan agotados cada noche después de un ritmo frenético que no les permite arraigar en los barrios ni tener vínculos fuertes para que, cuando caigamos, alguien nos ayude, pero también para que cuando nos vaya bien alguien se alegre. Y es que, sin compartir, sin cooperar, no hay civilización; sin el otro, no hay democracia.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.