Martina Velarde GómezPodemos
Diputada
«Muchas gracias, presidente. Señorías del Grupo Popular, la temperatura del planeta lleva más de un año por encima del límite seguro que han trazado los científicos. Según los datos revelados por el servicio Copernicus, entre junio de 2023 y mayo de 2024 la temperatura ha estado 1,63 grados más allá de los niveles de la era preindustrial cuando el objetivo del Acuerdo de París contra el cambio climático pide que el calor extra se contenga como máximo en 1,5 grados para finales del siglo XXI. ¿Y qué hacen ustedes? Traer aquí una proposición de ley que no está pensada para proteger el patrimonio cultural, sino con el único objetivo claro de criminalizar unas protestas pacíficas que no han causado directamente daño alguno a las obras artísticas y que buscan concienciar y visibilizar el principal problema que nuestro planeta está sufriendo ahora mismo, el cambio climático antropogénico. Es sorprendente que vengan a perseguir y a criminalizar el movimiento climático. Recientemente -se lo recuerdo- Josu Jon Imaz, el consejero delegado de Repsol, acusó en su junta general de accionistas a los ecologistas de ser los causantes del cambio climático, y aún no ha pedido disculpas por ello. Podemos y Alianza Verde hemos presentado una iniciativa parlamentaria reprobando esas palabras y exigiendo que se retracte, pero todavía no lo ha hecho. A ver si lo entienden ya, señorías del Partido Popular: no es al movimiento ecologista a quien hay que perseguir, sino a quienes destruyen cada día nuestro planeta. El activismo climático no es terrorismo ni vandalismo, la verdadera amenaza proviene de los negacionistas y de ustedes, que les apoyan, señorías del Partido Popular. Les digo más: cualquiera que nos esté oyendo hoy puede comprobar que ninguna obra de arte, ninguna, ni en nuestro país ni en los países del entorno, ha sido dañada por la acción de la protesta de nadie. Son acciones que, por muy llamativas que sean, se han limitado a representaciones simbólicas y a performance, que, entre otras cosas, han obtenido justo el objetivo que se habían prefijado, que es llamar la atención sobre la crisis ambiental que estamos sufriendo.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.