Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«Darrerament, en aquest Congrés, vostès ho saben, a fora, en els lleons, diversos activistes climàtics, entre ells eminents científics, van emprar un líquid de color roig per protestar. Per cert, senyora González, era un líquid innocu. En menys de dues hores es va esborrar i no va fer malbé la pedra. Per tant, la protesta té moltes formes, i nosaltres som partidaris que es pugui exercir. Demana, evidentment, una certa atenció a l'equilibri entre protesta i protecció del patrimoni, però nosaltres filem prim. Creiem que la seva proposició no fila prim. És, i ho diré en castellà... Señorías, esta proposición del PP plantea una falsa colisión de derechos, el derecho a la protesta y el derecho y el deber de preservar los bienes públicos. Repito, es una falsa colisión. Porque el derecho a la protesta no venimos aquí a discutirlo, no podemos discutirlo en tanto que demócratas. Es evidente que el derecho a la protesta tiene sus límites, pero recordemos algo que está en la Constitución, si es que me permiten mencionarla: es un derecho fundamental el derecho a discrepar y a protestar. Esto, señorías del PP, ustedes lo saben, es lo que separa una sociedad abierta -y lo quiero mencionar, porque tampoco es que fuera un bolchevique- de una sociedad autoritaria. Por lo tanto, la protesta adopta diferentes formas, algunas discutibles, no a todos nos gusta todas las formas, pero diremos que es inherente a la protesta utilizar formas abruptas y extremas para llamar la atención.»
Fragmento 3 de 9 de esta intervención.