Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«Y diré, señorías, una obviedad: muchas conquistas sociales no se hubieran logrado sin protestas rupturistas y extraordinariamente molestas. Por cierto, las relaciones entre el arte y la protesta son muy antiguas. No hablamos de algo que se han inventado los activistas climáticos, es algo que siempre se ha utilizado para despertar conciencias, porque el arte, aparte de promover una vida mejor, una vida digna, el arte es también una herramienta de conciencia y de futuro. Por ejemplo, el 10 de marzo de 1914, la sufragista británica Mary Raleigh Richardson entró en la National Gallery y clavó un par de cuchillos en La Venus del espejo, de Velázquez. ¡Oh, horror, una sufragista hizo eso! Supongo que, de acuerdo con la propuesta suya, esta pobre señora estaría encerrada cien años en la prisión. Pero hay que decir que la protesta también se ha hecho a veces desde dentro del universo artístico, como, por ejemplo, Marcel Duchamp o el famoso activista y artista chino Ai Weiwei, que, como saben, se cargó una urna muy antigua y muy valorada de la cultura china, justamente para denunciar la tiranía china.»
Fragmento 4 de 9 de esta intervención.