José Ramírez del RíoVox
Diputado
«Presidente, señorías, la protección del patrimonio histórico-artístico de España ha sido dejada de lado por los gobiernos que se han sucedido desde hace décadas, que han dejado la competencia en manos de las comunidades sin dotarlas con un mínimo razonable. La Lista Roja de bienes de interés cultural en peligro de desaparición de la Fundación Hispania Nostra ha superado ya los 1200 bienes en peligro, mientras que la Lista Negra, la lista de bienes que se han perdido de manera irremisible, sigue aumentando de manera catastrófica. Reitero que resulta obvia la falta de interés de las autoridades de nuestro país. Por ejemplo, tenemos el caso sangrante del Bellas Artes de San Sebastián, un edificio único que ha sido sacrificado para construir un hotel. Un caso donde están compendiados todos los desastres que pueden caer sobre la gestión del patrimonio. Cuando consigamos dejar atrás el periodo negro del Gobierno de Pedro Sánchez y volvamos a estar en la esfera de los países civilizados, alejados de aliados como los talibán o Hamás, espero que podamos llevar a cabo un plan para recuperar todo este patrimonio. (Aplausos). El patrimonio histórico-artístico fue entendido durante muchos años como propiedad esencial de un pueblo, parte fundamental de su tesoro, de su identidad, el testimonio de su historia y de su capacidad creativa y, con el tiempo, se asumió la existencia de un patrimonio común de todos los seres humanos, de toda la humanidad, que merece respeto y atención, por lo que incluso países que habían conquistado lugares con un patrimonio riquísimo tenían el deber de conservarlo, como sucede en la actualidad con los restos griegos presentes en Turquía.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.