Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«Podríamos decir: 'Donald Trump, contigo empezó todo' y diríamos la verdad. Recordemos que el anterior presidente de Estados Unidos también reconoció la soberanía sobre el Sáhara Occidental de forma unilateral, al margen de Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 2020. Pocas semanas después, el 20 de enero de 2021, dejó el poder y hay que decir que el presidente Biden no ha modificado la posición. Vayamos un poco más atrás. Estamos hablando de un territorio ocupado ilegalmente por Marruecos en 1976, del cual España -atención- sigue siendo jurídicamente, en teoría, la potencia administradora, y eso obliga al Estado español. El cambio de posición del Gobierno español lo conocimos el 18 de marzo de 2022 mediante un comunicado del Palacio Real de Marruecos. El Gobierno presidido por Pedro Sánchez se apuntó al dictado de la Casa Blanca e hizo un seguidismo incomprensible, que ha tenido efectos nocivos para el pueblo saharaui y también para actores terceros; un seguidismo al que se han apuntado algunos, como el Gobierno alemán. Y parémonos un momento en la frase que argumenta el cambio de posición del Gobierno español, que habla de la propuesta marroquí como de la base más seria, realista y creíble para la solución del contencioso, que repitió en esta Cámara el 30 de marzo de 2022 el presidente Sánchez. Dijo que no había habido ningún giro en este sentido y lo calificó como un paso más en el camino que se inició hace catorce años para encontrar una salida de política real a un conflicto enquistado. ¿De qué realismo estamos hablando, señorías del PSOE? Hablemos del realismo político. ¿Cuál es el Sánchez, de verdad, realista en política exterior? ¿El que reconoce a Palestina como un nuevo Estado de derecho? ¿El que contribuye decididamente a la defensa del pueblo ucraniano ante el imperialismo ruso? Señorías del PSOE, ¿cuál es la cara verdadera en cuestión de política exterior de su líder? Estamos totalmente desconcertados: Sánchez tiene dos caras, una para los saharauis y otra para los demás.»
Fragmento 5 de 8 de esta intervención.