Esther Gil de Reboleño LastortresSumar
Diputada
«Señorías de VOX, Santiago hoy tampoco está, pero ya ustedes se lo cuentan, quiero descubrirle algo. Tranquilo que no va a ser otro romancero. Quiero mostrarle la belleza de la vulnerabilidad, lo hermoso que es saberse pequeño de aceptar que uno no es invencible; que a veces uno se cae y que, si tiene suerte, podrá apoyarse en otros para levantarse. Pienso yo que el macho ibérico también tendrá debilidades, ¿no? Sería bonito que lo reflexionarais. Quizá, así podríais empatizar un poco con las personas que se sienten vulnerables o desprotegidas cuando vuestras políticas les amenazan. Los datos ya los conocemos. No es casualidad que los discursos de odio hayan aumentado con la irrupción de la ultraderecha en las instituciones. ¿Por qué? ¿Por qué odian a quienes no son como ustedes? ¿Por qué odian a quienes no piensan como ustedes? Ustedes, que se jactan de poder, ¿no estarán confundiendo gallardía con cobardía? Es intolerable que partidos y representantes políticos de extrema derecha, y en ocasiones no tan extrema, traten de enfermas a personas con una orientación sexual o identidad de género diferente a la suya. Señorías, este acuerdo de país contra los discursos de odio no es solo una propuesta, es una necesidad urgente. Además, nos interpela a todos y todas a no ser indiferentes ante la injusticia y a actuar decididamente y con contundencia en defensa de una sociedad más justa, igualitaria y cohesionada.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.