Josep Maria CrusetJunts
Diputado
«Muchas gracias, presidenta. El día a día de nuestra economía está fundamentado en una parte importante en la actividad turística, y un número considerable de familias tienen garantizada su vida gracias a poder trabajar en este sector. Dice el saber popular que no se puede echar de menos lo que no se ha tenido, en referencia a poner en valor que a veces aquellos que desconocen una realidad no pueden echarla de menos ni valorar su importancia. Sin duda, en el ámbito del turismo esto no es así; de hecho, solo hay que hacer memoria. Hace unos años, con la llegada de la COVID-19, paró plenamente la actividad turística y el pánico se propagó entre centenares de miles de personas, que vieron cómo de la noche a la mañana perdían su fuente de ingresos. Sirva el escenario y el pánico que se generó en una parte importante de nuestra población para entender lo que representa el sector turístico y no caer en los tópicos catastrofistas y apocalípticos a la hora de describir el sector. De hecho, desde tiempos inmemoriales la condición humana necesita viajar. Desde hace siglos, la cultura, el progreso, el conocimiento y el desarrollo humano son posibles gracias al intercambio que se produce entre personas que, viajando de una parte a la otra del planeta, realizan dicho intercambio de conocimientos. Así que, ya sea desde un punto de vista económico o sociológico, viajar, lo que llamamos hacer turismo, es del todo necesario. La pregunta, no obstante, es si esto cabe hacerlo a cualquier precio. Es evidente que no.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.