Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«En resumen, nos alegramos de los avances logrados, porque son ciertos, son reales, pero, a la vez, resulta imposible no destacar la timidez de ciertas mejoras que nos suponen un reto como sociedad. Voy a ponerles en situación de a qué nos referimos. Señores diputados, para ver un poco la cuantía de esos subsidios de desempleo, a menudo nos referimos al precio del alquiler de los pisos y de las cuotas hipotecarias para hacernos una idea del coste de la vida, porque pagar por un techo, donde uno vive -donde uno vive, insisto-, no es una opción, es una necesidad. Sabemos que alquilar un piso en cualquier pueblo o ciudad del Estado se ha convertido en una pesadilla. Hoy, demasiado a menudo un trabajador o trabajadora a jornada completa no puede siquiera soñar con tener un piso de 60 metros cuadrados para vivir. ¿Qué hacen las personas que no pueden permitirse pagar o alquilar un piso? Algunos, los que pueden, se refugian en la red de apoyo familiar, pero ¿saben qué hacen si no tienen esta situación positiva o la situación se cronifica? Intentan alquilar una habitación en una vivienda compartida. ¿Saben cuánto cuesta una habitación, en promedio, en Cataluña? De media, 565 euros. Señoras y señores, hoy estamos aquí discutiendo si vale la pena o no aumentar el subsidio de desempleo, un subsidio que incluso con los incrementos de esta ley se mueve en una horquilla de 480 a 570 euros mensuales. Son unos subsidios insuficientes, pero por algún lugar tenemos que empezar y vamos a votar a favor. Pero, como sociedad, debemos preguntarnos qué hacemos, como decía el compañero de Bildu, con estos centenares de miles de personas desempleadas de larga duración o aquellos trabajadores que, a pesar de tener un trabajo de cuarenta horas, luego no llegan a final de mes. Esto es un reto como sociedad que debemos asumir. A veces, cuando escuchas aquí, en las sesiones de control, cómo vociferan o algunas propuestas que están muy fuera de la realidad, quizás sería interesante hacer propuestas para mejorar este tipo de necesidades de tantísima gente.»
Fragmento 8 de 9 de esta intervención.